Taiwán detallará movimientos cambiarios tras presión estadounidense
Taiwán cede ante la presión de Estados Unidos, impulsando la transparencia monetaria en medio del escrutinio sobre su economía exportadora y sus vínculos geopolíticos.
El banco central de Taiwán está modificando su política de transparencia y anunciando que comenzará a divulgar trimestralmente sus intervenciones en el mercado cambiario. Esta medida se produce tras un acuerdo con el Departamento del Tesoro de EE. UU. y busca abordar el escrutinio estadounidense sobre el nuevo dólar taiwanés (NT$).
El nuevo calendario de informes comenzará con los datos del período julio-septiembre de 2025. Anteriormente, Taiwán publicaba esta información solo dos veces al año. Al aumentar la frecuencia de estas divulgaciones, el banco central pretende frenar las operaciones especulativas y armonizar sus prácticas con las de la Reserva Federal de Estados Unidos y el Banco Central Europeo, que informan trimestralmente sobre sus operaciones cambiarias.
Un aumento en el NT$ llama la atención de Washington
El cambio de política se produce tras un período de importante volatilidad monetaria. El nuevo dólar taiwanés se apreció en 2025, alcanzando en julio su máximo en aproximadamente tres años, de alrededor de NT$28 por dólar estadounidense.
Esta apreciación se vio impulsada en parte por la creciente especulación en el mercado sobre la posibilidad de que Estados Unidos y Taiwán hubieran llegado a un acuerdo que favorecería un fortalecimiento del dólar taiwanés. La escasa divulgación de los datos de intervención fue criticada por crear lagunas de información que permitieron el florecimiento de dicha especulación, contribuyendo así a la fuerte apreciación de la moneda.

Figura 1: El nuevo dólar taiwanés se fortaleció significativamente frente al dólar estadounidense en 2025, particularmente de abril a julio, lo que provocó un escrutinio más atento por parte de las autoridades estadounidenses.
Impacto en la economía exportadora de Taiwán
La fortaleza de la moneda tiene un impacto directo y significativo en la economía de Taiwán, que depende en gran medida de las exportaciones. Estas representan aproximadamente el 60% del producto interior bruto de la isla, una proporción mucho mayor que la de Japón (menos del 20%) y Corea del Sur (alrededor del 40%).
La sensibilidad de la industria taiwanesa a los tipos de cambio es evidente. Según CC Wei, presidente y director ejecutivo de Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. (TSMC), el margen de beneficio operativo de la compañía disminuye 0,4 puntos porcentuales por cada 1 % de apreciación del nuevo dólar taiwanés.
Presión de EE.UU. sobre comercio y aranceles
La administración Trump ha estado presionando a Taiwán para que aborde lo que considera una debilidad monetaria y reduzca un desequilibrio comercial persistente. En 2024, el superávit comercial de Taiwán alcanzó un récord de 64.800 millones de dólares, impulsado principalmente por las exportaciones de semiconductores y otras tecnologías.
Una declaración conjunta emitida en noviembre por funcionarios estadounidenses y taiwaneses estableció nuevas reglas básicas para la intervención cambiaria. El acuerdo establece que las intervenciones deben «reservarse para combatir el exceso de volatilidad y las fluctuaciones desordenadas de los tipos de cambio» y que las medidas macroprudenciales «no se centrarán en los tipos de cambio con fines competitivos».
Estados Unidos mantiene a Taiwán en su lista de vigilancia por manipulación cambiaria, y esta presión está entrelazada con las negociaciones arancelarias. La administración Trump, centrada en la repatriación de empleos manufactureros, ha impuesto un arancel del 20% a Taiwán, mientras que Japón y Corea del Sur enfrentan aranceles del 15%. La presión de Taiwán para obtener una tasa más baja ha sido infructuosa hasta la fecha. El secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, también sugirió que la administración busca inversiones taiwanesas por más de 300 000 millones de dólares en Estados Unidos.
La controversia del «Índice Big Mac»
El debate sobre la valoración del NT$ se intensificó cuando la revista británica The Economist afirmó que la moneda estaba infravalorada en un 55% frente al dólar estadounidense, según su "Índice Big Mac". La publicación argumentó que Taiwán padecía una "enfermedad taiwanesa": mantener su moneda artificialmente débil para impulsar la competitividad exportadora.
Los funcionarios taiwaneses se opusieron a esta caracterización. Yang Chin-long, gobernador del banco central, emitió una refutación de ocho puntos, argumentando que un índice de un solo producto es una herramienta inadecuada para medir el valor general de una moneda. También señaló que, dado que Taiwán no es miembro del Fondo Monetario Internacional, debe mantener importantes reservas de divisas para garantizar su propia estabilidad financiera.
Yeh Chun-hsien, jefe del Consejo Nacional de Desarrollo, agregó que el superávit comercial de Taiwán es resultado de su avanzada sofisticación industrial, no de una moneda débil.
Equilibrio entre el crecimiento económico y la geopolítica
A pesar de las presiones externas, la economía taiwanesa tuvo un sólido desempeño en 2025. Según las previsiones gubernamentales, el PIB real creció un 7,37 %, su ritmo más rápido en 15 años. Se proyecta un crecimiento del 3,54 % en 2026.
Este sólido desempeño económico proporciona un impulso a la administración Lai. Sin embargo, los responsables políticos se enfrentan a un delicado equilibrio: gestionar un modelo económico que se beneficia de una moneda competitiva y, al mismo tiempo, mantener el crucial apoyo de Estados Unidos para contrarrestar las amenazas geopolíticas de China.


