Por qué el Banco Central de Tailandia está frenando los recortes de tasas
El banco central de Tailandia detiene los recortes agresivos de tasas y adopta una política cautelosa a mediano plazo en medio de crecientes riesgos económicos y políticos.
Tras una serie de drásticas reducciones de los tipos de interés, el Banco de Tailandia (BOT) anuncia una pausa estratégica, priorizando un enfoque más cauteloso a medio plazo en su política monetaria. El banco central comunicó el miércoles que su prioridad es preservar su limitada capacidad de expansión monetaria futura, protegiendo al mismo tiempo el sistema financiero de riesgos imprevistos.
Este cambio de tono se produce tras un período de estímulo significativo. Desde octubre de 2024, el Banco de Taiwán ha recortado su tipo de interés de referencia en un total de 125 puntos básicos para apoyar una economía frágil, lastrada por los aranceles estadounidenses y el fortalecimiento del baht.
Una visión de mediano plazo sobre la política monetaria
En una presentación a analistas, el BOT aclaró que su estrategia está evolucionando. El banco enfatizó que ahora debe adoptar una perspectiva a mediano plazo en sus decisiones políticas, lo que reduciría las expectativas de un nuevo recorte de tasas en su próxima reunión del 25 de febrero.
Una de las principales preocupaciones citadas por el banco central es la posibilidad de que se acumulen desequilibrios financieros si las tasas de interés se mantienen bajas durante un período prolongado.
En su última reunión, el Comité de Política Monetaria votó por unanimidad reducir la tasa de recompra a un día en 25 puntos básicos, hasta el 1,25%, lo que supone la quinta reducción en 14 meses. Funcionarios del Banco de Inglaterra (BOT) han indicado que solo se consideraría una mayor flexibilización si las condiciones económicas internas se deterioran más de lo previsto o si se intensifican los riesgos de deflación.
Límites de los recortes de tasas y una perspectiva a la baja
El banco central fue claro al afirmar que los ajustes de las tasas de interés no son la solución definitiva para los problemas económicos más profundos del país. "Ajustar la tasa de interés oficial por sí solo no es suficiente para abordar la restricción financiera local ni los problemas económicos estructurales subyacentes", declaró el BOT. Enfatizó que la solución de estos problemas requiere un enfoque multifacético que combine diversas herramientas de política monetaria.
Ante estos desafíos, el Banco de Tailandia ha rebajado la previsión de crecimiento económico de Tailandia para el año en curso al 1,5%, una ligera reducción respecto a su estimación anterior del 1,6%, debido a la desaceleración del consumo y las exportaciones. Sin embargo, proyecta que el crecimiento se acelerará al 2,3% en 2027, año en el que también espera que la inflación general vuelva a su rango objetivo del 1% al 3% tras varios meses de cifras negativas.
Una tormenta perfecta de riesgos económicos y políticos
La economía tailandesa se enfrenta actualmente a una serie de importantes perturbaciones que complican el panorama de crecimiento. Entre los principales obstáculos se incluyen:
• El impacto económico de los aranceles recíprocos de Estados Unidos.
• Un baht fuerte, que ha alcanzado su nivel más alto en cuatro años, perjudica las exportaciones y el turismo.
• Graves inundaciones en las provincias del sur del país.
• Mortales enfrentamientos fronterizos con Camboya.
A la incertidumbre económica se suma el panorama político. Con las elecciones programadas para el próximo mes, las previsiones de un parlamento sin mayoría absoluta empañan el panorama. Cualquier retraso en la formación de un nuevo gobierno podría afectar el gasto fiscal y posponer el presupuesto para el año fiscal que comienza el 1 de octubre, lo que limitaría aún más la economía.


