El plan H200 de Nvidia para China depende de la aprobación de EE. UU. y Pekín
Nvidia prepara chips de inteligencia artificial H200 para China, a la espera de aprobaciones cruciales entre Estados Unidos y China y de una participación del 25 % en los ingresos de Estados Unidos.
Nvidia ha activado su cadena de suministro para producir chips de IA H200 para el mercado chino, pero las ventas permanecen suspendidas a la espera de las aprobaciones cruciales de Washington y Pekín, confirmó el martes el director ejecutivo, Jensen Huang. Esta medida demuestra la disposición de Nvidia para retomar su presencia en un mercado clave a pesar de las persistentes fricciones geopolíticas.
En declaraciones a la prensa en la feria CES 2026 de Las Vegas, Huang afirmó que los H200 ya se están fabricando. Subrayó la urgencia destacando el gran interés de los clientes chinos, señalando: «En China, la demanda es alta. Es bastante alta. Es muy alta».
Nvidia se encuentra ahora en los últimos pasos para obtener las licencias de exportación en EE. UU. La directora financiera, Colette Kress, añadió anteriormente que el gobierno estadounidense está trabajando arduamente para tramitar los permisos necesarios y expresó su esperanza de que el asunto se resuelva pronto.
Navegando entre las aprobaciones duales de Washington y Beijing
El camino para vender el H200 en China requiere superar obstáculos en dos frentes. El primero es en Washington, donde el presidente Donald Trump declaró el mes pasado que su administración permitiría la venta de H200 a "clientes aprobados". Sin embargo, esta aprobación conlleva una condición importante: el gobierno estadounidense recibirá el 25 % de los ingresos de dichas ventas.
La segunda aprobación, menos predecible, debe provenir de Pekín. El gobierno chino decidirá en última instancia si Nvidia puede vender estos chips en el segundo mercado de IA más grande del mundo, y en qué cantidad.
Órdenes de compra que sirven como aprobación silenciosa
Huang afirmó que no prevé un anuncio formal del gobierno chino. En cambio, espera recibir una "aprobación gubernamental discreta" que se manifestará a través de las acciones de sus empresas nacionales.
"En última instancia, espero que nos enteremos de todo a través de las órdenes de compra", explicó Huang. "Espero con interés a los compradores".
Explicó que, al realizar pedidos, las empresas chinas confirman intrínsecamente que cumplen con las leyes y regulaciones locales, lo que constituye una autorización implícita de las autoridades. Huang espera que estos pedidos se materialicen "poco" después de que Washington otorgue las licencias de exportación.
Una historia de prohibiciones de chips y disrupción del mercado
La situación actual se produce tras un período de importantes perturbaciones para Nvidia en China. La venta de los chips H100 y H200 en el país se prohibió inicialmente en 2024 debido a las estrictas restricciones a la exportación de chips de IA impuestas por la anterior administración del presidente Joe Biden.
En respuesta, Nvidia desarrolló el chip H20, una versión reducida de su chip insignia, el H100, adaptado para cumplir con las restricciones. Sin embargo, el panorama regulatorio cambió de nuevo en abril cuando la administración Trump comenzó a exigir licencias para la exportación incluso de este chip de menor calidad.
Nvidia había negociado previamente un acuerdo en agosto para pagar al gobierno estadounidense el 15% de sus ingresos por la venta de H₂O. Sin embargo, antes de que este acuerdo se implementara, Pekín acusó a la compañía de violar la ley antimonopolio china en septiembre. Según Huang, las consecuencias fueron graves, provocando que la cuota de mercado de Nvidia en el país se desplomara del 95% a cero.
Los chips Rubin de próxima generación quedan excluidos de las ventas en China
Mientras lidia con las complejidades de su estrategia actual en China, Nvidia también avanza con su hoja de ruta tecnológica. En un discurso inaugural el lunes, Huang reveló que sus chips Rubin de próxima generación ya están en plena producción.
La arquitectura Rubin es la tan esperada sucesora de Blackwell, el chip más avanzado de la compañía. Sin embargo, el presidente Trump ha dejado claro que ni Blackwell ni los nuevos chips Rubin están incluidos en ningún acuerdo para vender tecnología avanzada a China, lo que refuerza la postura estadounidense de restringir el acceso a su hardware de IA más potente.


